RESURFACING FACIAL- LASER

Resurfacing significa recambio de la superficie. Es un tratamiento cuyo objetivo es renovar con más o menos intensidad la superficie cutánea con la finalidad fundamental de eliminar inestetismos cutáneos (arrugas, manchas, cicatrices, trabajo, etc.).

Está indicado en todas las pieles con signos de envejecimiento cutáneo facial. Corrige o elimina las manchas faciales, arrugas, cicatrices y diversas lesiones cutáneas del envejecimiento.

Consiste en la utilización de láser u otra energía luminosa, directamente sobre la superficie cutánea de la zona a tratar. A nivel celular dicha energía se transforma en calor intenso ocasionando la destrucción-eliminación y estimulación-reparación de la piel. La exfoliación que se produce sobre la piel actúa vaporizando el tejido no deseado con un haz concentrado de luz y elimina las capas superficiales de la piel y proporciona un cutis con un aspecto más firme y liso.

Existen diferentes tipos de láser que permiten elegir el tipo de tratamiento y las diferentes técnicas de aplicación.

Dependiendo del haz de luz utilizado se pueden realizar tratamientos más superficiales o más profundos.
Generalmente suele requerir sólo una sesión, pero, dependiendo de la profundidad del tratamiento, se deben realizar varias sesiones. Los tratamientos superficiales no suelen precisar ningún tipo de anestesia, pero se puede aplicar anestesia tópica durante unos minutos previos al procedimiento.

En tratamientos superficiales, el postoperatorio es totalmente compatible con la reincorporación inmediata a las actividades sociolaborales. Se deberá aplicar algún tratamiento dermocosmético específico y protección solar.

Los resultados van mejorando en el transcurso de los meses. A veces es aconsejable tratamientos complementarios con otros procedimientos quirúrgicos.

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