LIPOESCULTURA FACIAL Y CERVICAL

La lipoescultura facial es una técnica quirúrgica para eliminar depósitos de grasa de determinadas áreas de la cara.

En algunas ocasiones es complementaria a otras intervenciones como: el lifting facial, la blefaroplastia, los tensores faciales o la lipoestructura.

El candidato ideal para la lipoescultura es aquella persona que tiene acúmulos de grasa en áreas localizadas de la cara y el cuello. Se pueden remodelar zonas cervicales anteriores y laterales, zonas de la mejilla y del reborde mandibular.

La lipoestructura puede aplicarse en zonas como las mejillas, surcos nasogenianos, mentón o pómulos. Para obtener un contorno final óptimo, es ideal tener una piel firme y elástica. Si la piel es demasiado flácida deberá asociarse a otro procedimiento quirúrgico para eliminar el exceso de piel.

Antes de la intervención se realiza un diseño previo sobre la piel, marcando las zonas a tratar. A través de pequeñas incisiones, generalmente situadas en zonas no visibles y de un tamaño de uno o dos milímetros, se accede a los acúmulos grasos mediante unas cánulas de 1 ó 2 mm de diámetro, que posteriormente se conectan a un aspirador o a una jeringa especial y se procede a la lipoaspiración.

Cuando se trata de inyectar la grasa, se utilizan también pequeñas incisiones en zonas escondidas y se introduce igualmente a través de una cánula de pequeño tamaño.

Tras la intervención se coloca una prenda de presoterapia que deberá mantenerse durante una semana aproximadamente.

La lipoescultura se realiza en clínica de forma ambulatoria y no requiere ingreso.

Para la lipoescultura facial se utiliza anestesia local y en algunos casos se añade sedación. Si está previsto hacer una liposucción corporal de grandes superficies o tratar varias zonas diferentes, se realiza anestesia general.

Dependiendo de las zonas, la intervención puede durar entre 1 y 2 horas.

Tras la cirugía, se coloca una mentonera sobre la zona tratada para controlar la hinchazón y para ayudar a la piel a adaptarse al nuevo contorno.

Durante las primeras 24 horas se aconseja reposo relativo para evitar la hinchazón. A los 4-5 días podrá hacer una vida relativamente normal. Así mismo se administrará analgésicos para el dolor.

Los puntos se retiran a los 7 días. Se aconsejan drenajes linfáticos postoperatorios para mejorar la evolución del edema. Durante las primeras jornadas pueden aparecer algunos hematomas que se irán resolviendo espontáneamente en pocos días.

Los resultados no son inmediatos. La hinchazón desaparece entre el primer y segundo mes pero los resultados definitivos no se apreciarán hasta pasados algunos meses.

Con las nuevas técnicas quirúrgicas y los recientes materiales introducidos estos últimos años, la lipoescultura facial proporciona excelentes resultados y, sobre todo, con carácter definitivo.

El resultado final dependerá de diferentes factores como son: la edad, la calidad de la piel y el volumen eliminado.


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